Jeremías Chagala

Jeremías Chagala llegó con sobrepeso, sin estabilidad, sin coordinación… y sin ganas.
No le gustaba entrenar.
Solo estaba ahí para acompañar a su esposa. Nada más.
Recuerdo esas primeras sesiones.
Sin movilidad.
Haciendo ruidos raros cuando hacia movilidad.
Sin saber dónde estaba la cadera… ni para qué servía.
Ni un peso muerto podía hacer.
Y sí… terco como él solo.
Pero algo tenía.
Porque regresaba.
Y ahí empezó todo.
Primero no fue entrenarlo, fue enseñarlo a moverse.
A sentir los pies.
A entender su cuerpo.
A coordinar algo que nunca había coordinado.
De ahí, poco a poco…
empezó a construir algo más importante que cualquier marca:
👉 hábitos.
Claro que hubo pretextos.
Trabajo.
Cansancio.
Dolencias.
Asma.
Alergias.
Todo estaba en su narrativa.
Hasta que decidió romperla.
En septiembre de 2025 corrió su primer maratón.
Y no…no importa el tiempo.
Porque llegó más fuerte y más sano que muchos que “sí sabían entrenar”.
Sin rebotes.
Sin atajos.
Sin hacerse pendejo.
Lo hizo con disciplina.
Con guía.
Y con un método.
Hoy su historia deja algo claro:
👉 no necesitas talento.
Necesitas empezar… y sostenerlo.